Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2021

El Río de la Vida

Había un vez un hombre que solo hablaba de si mismo.  Seguramente lo conozcas, vive en cualquier rincón en donde haya algo para hacer. El siempre siempre es el protagonista de todas las historias. Porque cuando el no estaba no habia nada, pero desde que el llegó todo cambió. Las vacas comen asado, los pájaros juegan al chinchón y la gente del lugar....bue, mejor dicho, la pobre gente del lugar, se beneficia continuamente de su omnipotente presencia, tal como lo hacen las moscas en un basural. Porque cuando el llegó al lugar, la tiranía de las sombras se había apoderado de las almas de los lugareños. Porque cuando el llegó, solo habia polvo sobre polvo, ruinas, calaveras y diablillos. Porque cuando el llegó bla bla bla..... En fin, cuando hablamos de nosotros mismos una y otra vez lo único que hacemos realmente es dejar que lo que aún no es no sea nunca. Él eso no lo sabe, asi que por favor, si lo conocés, avisale que el monólogo ya fue. El río de la Vida no deja de correr....

El caminante

 Lup estaba cansado. Todo intento por cambiar su vida había terminado en fracaso. Ni su trabajo, ni sus relaciones personales, ni sus hobbies habían podido aplacar esa sensación de fracaso que lo impregnaba todo. Lup no sabía que hacer, pero si tenía en claro que ya no podía seguir transitando por ese mismo camino un día mas.  Esa misma tarde, después de terminar con su trabajo, salió a caminar. Caminó uno, dos, tres kilómetros, cuatro, cinco, muchos. Cuando se quiso acordar se encontraba muy lejos de su hogar. En un abrir y cerrar de ojos Lup estaba perdido. A un costado del camino, al pie de un viejo árbol de nueces, una joven mujer descansaba recostada sobre el tronco. Lup se le acercó y la joven le dijo: -Bienvenido a tu hogar- Lup, con cara de no entender lo que la joven quería decirle preguntó: -¿Mi hogar?- Ella dijo: -Si, tu hogar. Hace tiempo que te estabamos esperando. El abuelo Jek y Marti se van a poner contentos de tenerte otra vez en casa-. Lup comenzó a preocupar...

Asombro y traición

Luis había olvidado algunas herramientas fuera de la casa. Ya era tarde, la noche gobernaba el cielo.  Al abrir la puerta y mirar hacia arriba la imponente luna en compañía de una estrella no pudo hacer otra cosa que dejar salir un "wwooowww". Asombro total. Lo que había visto cientos de veces lo volvía a sorprender. La majestuosidad del cielo estrellado y de la luna eran tal que unos segundos fueron suficientes para inspirarlo a escribir. Mientras tanto, del otro lado del mundo, Zhuang Mo se levanta apurado. La mañana había despuntado hace tiempo y su despertador lo había traicionado. Llegaría tarde una vez más y sabía muy bien que quizá esa sería su última vez en el centro de desarrollo tecnológico de Beijing.

Ronald y el espejo

Al despertar, Ronald salió de la cama y fue al baño. Allí, frente al espejo, miró fijamente al personaje que veía reflejado en el cristal. No era la primera vez que al mirarse desconfiaba de la imagen. Desde chico se había preguntado si ese que veía en los espejos, las fotografías y las filmaciones era realmente el. Lo mismo le ocurría al mirar sus manos, sus pies, su cuerpo. Ronald había llegado a la conclusión de que por mas que cortaran sus extremidades, él seguiría allí.  Creía firmemente en que su identidad real no era aquel vehículo fibroso y peludo. Tenía consciencia de haber sido testigo directo de los cambios que desde sus primeros registros en su memoria cuando era pequeño le ocurrían a su cuerpo físico y mental. La pregunta por su propia identidad socavaba en su corazón un agujero cada vez mas profundo. Ronald pensaba que si el no era su cuerpo, tampoco era sus recuerdos, sino mas bien que eran sus recuerdos y su cuerpo los encargados de hacerle creer quien el ya no creí...

La décima hora

Ya era de noche cuando los nenes jugaban alocados fuera de la casa. Mientras los grandes tomaban la sopa ellos correteaban de acá para allá como si fuese la última vez.  Ana y José tenían sueño. Sus ojos contaban lo largo que les había resultado el viaje de 14hs en camioneta.  Luisa estaba contenta. Era la primera vez que compartía con su nueva comunidad la fiesta de las luces.  Matías y Darío no paraban con el debate. Querían saber la verdad, tenerla, encadenarla y llevársela a sus casas. Nico escuchaba a un costado de la sala, recostado sobre la pared, aquella batalla verbal con olor a buena onda. La fiesta llegaba a su fin. Las luces habían brillado durante un largo rato. La oscuridad había sido vencida una vez más. A lo lejos, elevándose desde detrás de las sierras, una lámpara voladora se dejaba ver por aquellos ojos atentos que miraban el cielo. Lleno de estrellas, el océano estelar, desnudo, adornado con cientos de puntos brillantes dejaba sentado y con la boca abi...

Rayados contra amarillos

Seis vueltas sobre el pasto. De amarillo, desparramado sobre el césped del estadio, el jugador rueda como un trompo con los dientes apretados. A un costado, el rival, anonadado, pone cara de "¿qué le pasa a este tipo?" Si hubieras visto la patada que le dieron...... Pero no, ojo. El ojo que todo lo ve dice que no. Sigue el juego. No dejan de invocarlo...."vamos Augusto" suspira el relator....algo nervioso. Centro y afuera. ¿Esto es fútbol o taekwondo? Los rayados lo ganaban con lo justo. Algo desarmados en el medio y bue, llegó el empate. Durísimo rival. A un costado un mago gris prepara lo suyo. Se lo ve apoyar una pesada valija, algo vieja, con un gran candado de madera negro. El partido cambia. Los rayados recuperan el terreno. El ángel del fideo le dicen. ¿De quién hablo?, de ese que tres veces gambeteó como el barrilete cósmico del '23. El mago, si. El mago quedó petrificado, como una estatua. Una asistente avisa al referí que siga, que siga. El mago pestan...

Jolib

Los siete klepetz. Polt sabía bien que aquella noche cumpliría su sueño. Volar en karmeg no era para cualquiera, y los que aún estamos entre los jolib sabemos bien lo que esto significaba. Pero antes de eso debería explicarme: Tapreq había sido diseñado para llevarnos fuera del pex. Y si bien fuimos pocos los que pudimos despegar alguna vez toda la población al menos sabía de esto. ¿Cómo explicarte? El pex es donde estás ahora. Arriba, abajo, a los lados, hacia adentro y hacia afuera, todo es pex. Estábamos listos para montar el karmeg y salir. Configuramos el tapreg, tomamos la segunda diagonal dentro del plano hyodimensional y en un instante pudimos ver como el pex se plegaba en setenta y dos triángulos iguales. Gadmo quedó sorprendido. Nada de lo que alguna vez había imaginado se podía comparar con el estar fotlirem. El sol, la luna, las estrellas, todo la tierra y lo que se oculta debajo del kjoh se vuyderatzi. Fuera del pex la llanura de Gof se extiende en todas direcciones. Cient...

Tiempo

Poesía del instante: Tiempo, corriendo va el que no sabe donde ir. Tiempo, que entre mis dedos se escurre como arena. Tiempo, navegante de este océano sin principio. Tiempo, ¿quién podrá salirse de el?. Tiempo, pasan el día y la noche mientras escribo sin saber donde poner mi atención. Tiempo, escondido entre las hojas de un otoño que ha quedado atrás. Tiempo, aprendo a ser útil mientras me pierdo. Tiempo, que me olvido de mi, sin poder tomar la bocanada de aire que a veces necesito. Tiempo, que como el aire lo llena todo. Tiempo, paso los días entre sus juegos. ¿Cuál será el motor de semejante movimiento? Me siento. Quietud.