Valle Malueta
En 3 días llega la ola. Evacuar urgente. Rom no entendía nada. El mensaje estaba por todas partes. Teles, móviles, plataformas de internet, pantallas urbanas, mensajeria provincial y nacional. En pocos minutos las calles y rutas de salida colapsaron. Muchos dejaban sus vehículos y seguían el éxodo a pié. Las aeronaves estaban saturadas por la clase jop, los únicos privilegiados entre el millar de habitantes de Ciudad Malueta. Rom llevó consigo una mochila chica con algunas latas de alimento conservado y emprendió la retirada. Los senderos alternativos que llevaban a la montaña habían sido cerrados hace un tiempo. Solo podía tomar la misma ruta, las mismas calles que el resto. Cuando se quizo acordar, ahí estaba él, rumbo a las montañas Kalin, dónde antiguamente se habían alojado los primeros colonos del Valle Malueta. Miles, sino cientos de miles de personas marchaban rumbo a los refugios que según el gobierno los protegerian del desastre natural en camino. Una ola com...