Valle Malueta
En 3 días llega la ola. Evacuar urgente.
Rom no entendía nada. El mensaje estaba por todas partes. Teles, móviles, plataformas de internet, pantallas urbanas, mensajeria provincial y nacional.
En pocos minutos las calles y rutas de salida colapsaron. Muchos dejaban sus vehículos y seguían el éxodo a pié. Las aeronaves estaban saturadas por la clase jop, los únicos privilegiados entre el millar de habitantes de Ciudad Malueta.
Rom llevó consigo una mochila chica con algunas latas de alimento conservado y emprendió la retirada. Los senderos alternativos que llevaban a la montaña habían sido cerrados hace un tiempo. Solo podía tomar la misma ruta, las mismas calles que el resto.
Cuando se quizo acordar, ahí estaba él, rumbo a las montañas Kalin, dónde antiguamente se habían alojado los primeros colonos del Valle Malueta.
Miles, sino cientos de miles de personas marchaban rumbo a los refugios que según el gobierno los protegerian del desastre natural en camino. Una ola como nunca antes se había visto. Los medios de comunicación no dieron detalles sobre su presunto origen, pero con el paso del día distintas versiones fueron cobrando fuerza. Al parecer, la versión cuasi oficial decía que el uso de armas potenciadas en el conflicto entre el país de Tule y la nación Fkipte habían generado en el mar condiciones sobrenaturales causando este tipo de olas. Otros decían que los Demer, aquellos seres interestelares que hacia cincuenta años habían llegado a la Tierra experimentaban con la naturaleza y producto de esto semejante peligro.
Nadie sabía con certeza el por qué de todo esto, pero sin pensarlo demasiado habían emprendido el camino a las montañas.
"Valle Malueta: 37 km" decía el cartel. Por la noche la mayoría siguió viaje. Solo algunos descansaban más de una hora.
Rom aún no caía. Todo lo que había conocido desaparecería para siempre. Según fuentes oficiales la ola llegaría a los 18 metros de alto al hacer contacto con la costa.
Las horas pasaron y en poco más de dos días habían llegado al Valle.
El refugio estaba dividido en 10 zonas. Según la edad y clase social los habitantes de Ciudad Malueta fueron encontrando su lugar.
Al sonar la alarma las compuertas se cerraron. Todos entraron al refugio que según el gobierno los protegería del agua.
Día 3.
La alarma vuelve a sonar. La ola había llegado a Ciudad Malueta cubriéndola por completo.
Unas horas mas tarde un estruendo infernal sacudió las bases del refugio. Todo quedó a oscuras. La energía había dejado de funcionar y la población desconcertada entró en pánico. Gritos, llantos, insultos....toda clase de expresiones sonaban y resonaban dentro de la montañas Kalin.
¿Qué sucedería? Rom no paraba de pensar y a la vez buscaba conservar la calma.
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