El gran Círculo

 El brazo duele, pongo barro.

Tengo sed, tomo agua.

Me canso de estar parado, me siento.

Me sofoca el sol y su calor, busco la sombra.

Llego a casa, voy con mí esposa.

Me invitan los niños a jugar con ellos, voy y juego.


Cada estímulo recibe su debida atención.

Un paso y otro se suceden indeterminada mente.

La noche precede al día, y el día a la noche.

Todo está en movimiento, continuo.

Duermo y me despierto, me animo y me desanimo.

Una y otra vez, el tiempo parece marcar el curso de la historia, como si fuese un camino infinito, con un horizonte detrás de otro.

¿Qué es el hombre? Un cúmulo de deseos inagotables.

Me muevo y me detengo, nazco, cresco, camino y pronto o dentro de mucho moriré.

Nada es eterno. Y lo que nos parece así ¿será una mera ilusión, una mera fantasía?

Para una abeja una vida equivale a secenta días del hombre. Secenta días y nada más. 

Un pequeño círculo comparado al que nosotros pertenecemos.

Porque estamos encerrados en un círculo mayor, pero círculo al fin. Vueltas y vueltas en forma de espiral.....

¿A dónde queremos llegar? ¿Con qué necesidad seguimos avanzando? 

Sólo somos como un carro tirado por caballos que solo buscan seguir con su camino.....

¿A dónde queremos llegar? ¿Con qué necesidad seguimos avanzando?

Al parecer es el deseo quien nos mueve, a veces por hermosas praderas y otras por el mismísimo infierno....

¿Qué es el hombre sino una nube de carne y huesos impulsada por el viento de la vida?

Y como toda nube en un momento desaparece así lo haremos nosotros.


Ahora bien, la nube no desaparece. Mejor dicho se transforma. Se derrama sobre la tierra trayendo vida. 

¿Somos entonces una mezcla de lo que buscamos y de lo que damos?

No conozco nada en este mundo que no se encuentre en esta misma situación, que no se encuentre dentro de este mismo círculo.


¿Cuántos hombres han pasado y ya no están? ¿Cuántos imperios y dioses se han transformado en polvo?

Todo gira dentro de este Gran Círculo, de esta rueda sin principio ni fin.


Fuimos reyes, mendigos, guerreros y asesinos. Varones y mujeres, hijos y nietos. Abuelos, solteros y casados. Linyeras y empresarios, trabajadores de la clase más baja y animales, insectos y plantas. Fuimos estrellas y polvo estelar.

Todos en el mismo Círculo, todos sometidos a las leyes de la causa y el efecto. Despiertos y dormidos, concientes e inconcientes, perpetua dualidad.


Todo ocurre frente a mí, puedo verlo con damasiada claridad. Todo cambia frente a mí, como en una obra de teatro de principio a fin.

Soy espectador y protagonista a la vez ¿Cómo puede ser?

Como en un sueño, todo se despliega pareciendo tan real, y sin embargo es un sueño que al despertar se desvanece.

Así es la vida del hombre, tan real por momentos, tan fantasmagórica en otros....

Perpetua dualidad....


¿Soy la luz del mundo?

¿Por qué pregunto? Porque cuando estoy despierto o soñando el mundo aparece frente a mí. Pero cuando duermo profundamente no hay nada....

¿O será la mente esa luz de la que hablan?

Porque es mí mente.....¿O no es mía?

Si lo es, ya conté qué es lo que ocurre. Pero si no es mía, ¿Quién soy?

¿Quién soy sin la mente?

Sin lo tuyo o lo mío, sin el o ella, sin vos y sin yo....¿Quién soy?

Todo esto de la dualidad es la naturaleza de la mente...

¿Y yo?

Un hijo suyo.

Mí madre es la mente y mí padre también.

Mí casa, mí cuerpo, mí propia existencia es de la mente....

Yo no soy mío....soy de la mente. Un retoño más, uno más de los miles de millones de retoños que este extraño fenómeno crea y destruye continuamente.....de manera cíclica, circular.....

Todo es un gran Círculo que gira, una rueda extraordinaria capaz de generarlo todo.





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