Luna llena de Enero
Las nubes vienen y van. El cielo celeste oscurece, dejando brillar las estrellas.
Luna llena de Enero, reflejo y recuerdo.
El Sol siempre está. No lo olvides más,
El Sol siempre está.
Soy un pobre mendigo de tu Presencia, que a veces te olvida, que a veces te recuerda.
Las nubes vienen y van, como las lágrimas que tantas veces viste correr desde mis ojos.
Cuando el corazón se enfría, cuesta entender. Como una piedra, como una roca, que rueda montaña abajo.
Quizá haya sido algún niño que, en su inocencia, la hizo caer. Quizá sea un resto de alguna condena que tuve que pagar. No sé.
Mi boca sonríe, pero también lamenta.
El Sol siempre está, no lo olvides.
Amigo mío, el Sol siempre está.
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